Me despierto y ya estás,
antes que el sol, antes que el día;
no tengo que ir a buscarte,
tú ya estabas, vida mía.
Escribo y ahí estás,
hasta en la palabra más chiquita;
la cambio, la vuelvo a leer,
buscando la que te llegue más cerquita.
Entreno y ahí estás,
en toda la fuerza que consigo;
si algún día cargo el mundo,
primero quiero cargarte conmigo.
Rezo y ahí estás,
en lo que digo y lo que callo;
cierro los ojos buscando calma,
y es tu carita la que hallo.
Y cuando por fin me duermo,
sigues ahí, como al despertar;
por eso decir “pienso en ti siempre”
se me queda corto al hablar.
No eres un pensamiento que vuelve,
porque nunca te vas;
no pasas por mi cabeza, mi amor,
hiciste de ella tu hogar ❤️